Conecta con nosotros

Destacados

Congreso Futuro 2026 pone en evidencia el lento avance de la electromovilidad en Chile

El bajo ritmo de adopción de vehículos eléctricos en el país contrasta con las ambiciosas metas de la Estrategia Nacional de Electromovilidad. Expertos coincidieron en la urgencia de pasar de la intención a la acción para impulsar el transporte privado eléctrico.

Publicado

en

La electromovilidad fue uno de los ejes centrales de reflexión en Congreso Futuro 2026, el principal evento de divulgación científica y de conocimiento de Latinoamérica, que en su XV edición reunió a más de 120 speakers nacionales e internacionales, convocó a más de 65 mil asistentes presenciales y superó las 110 mil visualizaciones en línea. En este contexto, el transporte del futuro se posicionó como un tema estratégico para el desarrollo del país.

Uno de los espacios más relevantes fue la charla “Electromovilidad: ¿futuro automotriz en Chile?”, dictada por Rodrigo Espinoza, gerente de Volvo Cars Chile, donde se analizó la brecha existente entre las metas definidas por la Estrategia Nacional de Electromovilidad, que proyecta que al 2035 el 100% de las ventas de vehículos nuevos sean eléctricas y el ritmo real de adopción del mercado nacional.

Las cifras expuestas reflejan un avance aún incipiente. En 2024, solo el 1,5% de los autos nuevos vendidos en Chile correspondió a vehículos eléctricos, mientras que en 2025 la cifra aumentó levemente a 1,8%, lo que representa un crecimiento cercano al 0,2% anual. De mantenerse esta tendencia, la penetración de la electromovilidad hacia 2035 estaría muy lejos del objetivo trazado por la estrategia nacional.

“El desafío de la electromovilidad en Chile hoy no es solo tecnológico, es de voluntad política y de una estrategia efectiva”, afirmó Espinoza. El ejecutivo destacó que el país ya ha demostrado liderazgo en la materia, especialmente en transporte público: Santiago es actualmente la ciudad con más buses eléctricos del mundo fuera de China, con un 55% de participación en su flota. Sin embargo, subrayó que esta transformación no se ha replicado en el transporte privado, que concentra cerca del 90% de las emisiones de CO₂ del sector transporte en la capital, donde la penetración de vehículos eléctricos apenas alcanza el 0,47% del parque.

La conversación se desarrolló en el marco del Bloque 6: “Investigación con sello local”, realizado el lunes 12 en la jornada de la tarde, un espacio orientado a relevar investigaciones y análisis que permitan identificar nuevos temas estratégicos y líneas de trabajo para el desarrollo presente y futuro de Chile.

Anuncio

Durante su exposición, Espinoza también abordó el impacto positivo que la electromovilidad puede tener en la calidad de vida de las personas, la reducción de emisiones y la optimización del tiempo en las ciudades, especialmente al proyectar su integración con tecnologías como la conducción autónoma. Asimismo, profundizó en las barreras que aún enfrentan los consumidores y en cómo la industria automotriz se está preparando para acelerar esta transición.

Pese a los desafíos iniciales, un estudio realizado por Volvo Cars Chile junto a Cadem revela un cambio significativo en la percepción de quienes ya han adoptado la electromovilidad. La investigación muestra que, una vez superada la brecha del desconocimiento, la experiencia real desmitifica muchas aprensiones: los usuarios reportan altos niveles de satisfacción, una operatividad más simple de lo esperado y una reducción considerable en los costos de mantenimiento.

“El usuario que ya dio el paso suele sorprenderse: el auto eléctrico se integra rápido a la rutina y cambia la experiencia de manejo, no solo por costos, también por confort”, agregó Espinoza, enfatizando que muchas de las barreras actuales se concentran antes de la compra, especialmente en percepciones y falta de información.

La experiencia internacional también fue parte del análisis. Países como Noruega han logrado que más del 90% de las ventas de autos nuevos sean electrificadas, mientras que Costa Rica, con desafíos comparables a los de Chile, ha avanzado de forma sostenida gracias a incentivos claros, estabilidad regulatoria y estrategias coherentes en el tiempo.

Chile, por su parte, cuenta con condiciones favorables para acelerar esta transición: una matriz eléctrica cada vez más limpia, liderazgo mundial en litio y cobre, experiencia comprobada en electromovilidad en transporte público y una imagen país asociada a la sostenibilidad. No obstante, desde el mundo público y privado coincidieron en que será clave fortalecer las señales, políticas e incentivos que permitan transformar estas ventajas en una adopción masiva del transporte privado eléctrico, alineando las metas de largo plazo con acciones concretas en el presente.

Anuncio

Visitas: 2

Sigue viendo
Anuncio anuncio
Haz click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Etiquetas

¡VENDE TU AUTO AQUÍ!
Anuncio
Anuncio