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Altas temperaturas: cómo proteger tu vehículo del desgaste por calor
Las altas temperaturas y la radiación UV pueden afectar la seguridad, el rendimiento y distintos componentes del vehículo. Frente a jornadas que superan los 30°C, la mantención preventiva se vuelve clave para evitar fallas y prolongar la vida útil del automóvil.

El cierre del verano en la zona centro del país ha estado marcado por días consecutivos con temperaturas sobre los 30°C, un escenario que no solo impacta a las personas, sino también al funcionamiento de los vehículos. La exposición prolongada al calor puede acelerar el desgaste de componentes críticos y comprometer la seguridad si no se adoptan medidas preventivas oportunas.
En este contexto, Ford enfatiza la importancia de reforzar la revisión y el mantenimiento del vehículo durante períodos de altas temperaturas. Según la marca, sistemas como el motor, la climatización y los fluidos esenciales pueden verse especialmente exigidos, por lo que anticiparse a posibles fallas resulta fundamental.
El calor extremo obliga al motor a trabajar con mayor intensidad, lo que puede traducirse en un aumento del consumo de combustible y riesgo de sobrecalentamiento. Por ello, es clave verificar que el sistema de enfriamiento esté en óptimas condiciones y que el nivel de líquido refrigerante sea el adecuado, utilizando siempre productos recomendados por el fabricante. Tecnologías como el sistema Start-Stop, presente en diversos modelos, contribuyen a mejorar la eficiencia y reducir la temperatura del motor en detenciones breves, especialmente en tráfico urbano.
Otro sistema que cobra protagonismo en esta época es el aire acondicionado. Para asegurar su correcto funcionamiento y mantener una adecuada calidad del aire en el habitáculo, se recomienda revisar y reemplazar el filtro de polen según las indicaciones del fabricante. Esto permite evitar la acumulación de hongos, bacterias y alérgenos, asegurando un ambiente interior confortable y saludable. Equipamientos como el climatizador automático ayudan además a mantener una temperatura constante, optimizando la experiencia de conducción.
En el exterior, la radiación UV puede deteriorar la pintura y afectar materiales expuestos. Lavar el vehículo con regularidad y aplicar ceras protectoras ayuda a reducir el impacto del sol y conservar el brillo de la carrocería. Asimismo, estacionar en lugares con sombra o utilizar cobertores adecuados contribuye a disminuir la acumulación de calor al interior del auto.
Finalmente, el aceite del motor cumple un rol esencial en la lubricación y refrigeración interna. Las altas temperaturas pueden acelerar su degradación, por lo que es indispensable respetar los intervalos de cambio establecidos por el fabricante. Algunos modelos incorporan sistemas de monitoreo inteligente que evalúan el estado real del aceite según las condiciones de uso, indicando el momento óptimo para su reemplazo y protegiendo así el motor del desgaste prematuro.
A través de su red de concesionarios y servicios técnicos autorizados en todo el país, Ford pone a disposición repuestos originales, asesoría especializada y mantenimiento certificado, reafirmando su compromiso con la seguridad, la confianza y el óptimo desempeño de cada vehículo, incluso frente a condiciones climáticas exigentes.
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